Arte y Filosofía

Departamento de Arte y Filosofía

Dirigido por Guillermo Menéndez de Llano

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CREATIVIDAD-10. TEMA DE NUESTRO TIEMPO

DISCURSO HIPERMODERNO

“Abrumados …por esta inquietante revolución tecnológica que busca frecuentemente la creación de una nueva especie de seres humanos…”

Es el anterior un texto de Natalia Vaquero (La Nueva España, 12/ 2 / 2017) en la entrevista que hace a Albert Cortina cuando nos advierte, frente al cibertotalitarismo, que somos ante todo personas, y propone un humanismo avanzado. Entiende que casi estamos ya instalados en la hipermodernidad marcada por la aceleración del cambio provocándose un individualismo salvaje como efecto del neoliberalismo. Las tecnologías dejarían ya de ser un instrumento para ser funciones que se incorporan en nuestro propio cuerpo. También señala la necesidad de ofrecer una cobertura filosófica, ética, e incluso espiritual a la dimensión tecnológica del proyecto neoliberal posmoderno. Me pregunto que si no es esto nieve frita.

Reconoce  Albert Cortina que la verdad y el bien no brotan espontáneamente del mismo poder científico y tecnológico. Creo que hubiese sido una buena ocasión para citar a Platón. Insiste el abogado y urbanista Albert Cortina en la necesidad de reforzar el concepto de espiritualidad. Y me pregunto ¿qué se entiende por espiritualidad cuando se presenta como algo distinto a ciencia y filosofía, tres entidades de las que se indica su divorcio actual? Pero la síntesis no se logrará si se confunden los términos. Se impone como prioritario ese trabajo de claridad y distinción de las ideas que ya señaló Descartes

Del movimiento transhumanista se cita como uno de sus líderes a Ray Kurzweil, ingeniero de Google, profeta de la singularidad que habla de mejorar al ser humano cuando surge el tema de la inteligencia artificial y de los robots en el contexto de los valores. Ahora, la confusión de las ideas me parece el principal problema a resolver. También se habla del posthumano y de los riesgos que entraña esta perspectiva. Pero en todo este panorama que nos parece muy nuevo ¿no estamos proyectando planteamientos muy antiguos? No seríamos tan originales como pensamos ¿No deberíamos hacer una lectura nueva de la tradición?

Albert Cortina vuelve a servirse del término creación al señalar que “Lo que sí tenemos hoy en día en nuestras manos es parte de esa creación” y es acertada su llamada a la responsabilidad. Pero en esta visión de la creación como parcela privada ¿no alientan las expectativas del urbanista?

Lo peor en el discurso hipermoderno sería que buscara privarnos de defensas al convertirnos en esperanzados crédulos del camino.

UNA PAUSA

Haré una pausa pare recordar momentos significativos de la tradición griega:

Habíamos comenzado con una referencia a la noción de poesía citando a Herodóto, Heráclito, Platón, Aristóteles y la filosofía helenística señalando que el término “poiein” se refiere a un hacer del hombre en general que en Heráclito adquiere una especial vinculación con el “logos”. Un aspecto que habría desarrollado Platón al entender la poíesis no como simple poesía o composición de versos sino como actividad creadora y como un modo de sabiduría. Se trataría de un poder del que Eros hace partícipe al hombre.

El poeta había formado parte del ideal griego, el fundamento de la ética y de las leyes. La poesía había creado en cada momento la imagen espiritual del mundo que el hombre griego tendría que conquistar en su propia vida.

Cuando Heráclito presenta su pensamiento, huye del metro, pero su prosa guarda una estrecha relación con el lenguaje poético y se considera sabio, poeta para hacerse maestro y guía de la comunidad, intérprete de la palabra divina como los antiguos líricos Tampoco desconocemos la expresión poética de Parménides.

Al referirnos a las figura del poeta habíamos encontrado el concepto de inspiración relacionado con los nombres de Apolo, Dioniso y la Musas. Descubrimos a Píndaro ejerciendo su oficio de poeta, como si se tratara de un magisterio. Y vimos que Hesiodo concibió su misión en la sociedad como la de un maestro o sacerdote considerándose depositario de un saber trascendente. Del mismo modo que después Parménides o Empédocles sienten que su vocación poética es como una experiencia mística que los eleva a la categoría de videntes. Es obligada en ese contexto la cita de Orfeo.

En Hesíodo ya aparece, en relación con la poesía, la noción de inspiración. Se trata de un soplo exterior que infunde al que lo recibe una determinada potencia interna, la expresión poética, la voz divina. En Homero, los dioses insuflan el coraje, la confianza e incluso el pensamiento. En Demócrito también aquellos emiten un sagrado soplo que el alma del poeta recibe, quedando así habitado por el Dios en un estado de especial entusiasmo y de fuerza; los átomos ígneos inflaman el alma del poeta, y acercándolo a un estado próximo a la locura, llevaría al máximo su capacidad creadora.

Se advirtió que en la fantasía platónica parece estar desde el comienzo presente el mito de la creación. Ese mito recoge el contenido de la anterior filosofía de la Naturaleza, y así el pensamiento de Platón llegaría hasta el campo de las primeras especulaciones.

Platón buscaría recuperar el sentido de la poesía y de los poetas en una fase nueva y superior. En tal contexto diseña la figura del filósofo. El filósofo sería en el platonismo un poeta transfigurado por el soplo de la razón cuando la razón se descubre como la forma de la nueva inspiración. Los contenidos poéticos son asumidos por la nueva reflexión al buscar dirigir la paideia, la cultura, y el filósofo llega ser presentado expresamente como artista, por ejemplo en el libro sexto de la República:

“si el pueblo llega a penetrarse …de la verdad…de los filósofos ¿…rehusará creer…que un Estado no puede ser dichoso, a menos que el plan del mismo sea trazado por estos artistas…?

UNA SENSACIÓN

En esta breve indagación sobre la noción de creatividad en sus orígenes históricos tuve la sensación de que me sumergía en un mismo pozo, pero con múltiples y cruzadas corrientes. Esta compleja dinámica del tema ¿anuncia su fondo antropológico?


GUILLERMO MENÉNDEZ DE LLANO MENÉNDEZ

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación

Jefe del Departamento de Arte y Filosofía

en la Asociación de las Artes Visuales de Asturias

 

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CREATIVIDAD 9. UN TEMA DE NUESTRO TIEMPO-9

El discurso platónico sobre creatividad me parece discurre entre la memoria de un ejemplar pasado del que da  testimonio y un  porvenir al que se dirige presintiéndolo con la posibilidad de formar un mundo mejor. El estudio de Platón implicaría  un encuentro con nosotros mismos al resultar su lectura un viaje fecundo al pasado con retorno. Así, podría jugar su papel la noción histórica de creatividad cuando parece haber pasado ya de formar un tema para ser una voz frecuentemente propagandística. Recientemente, compré un sello postal en el que figuraba el término CREATIVIDAD. La filosofía debería rescatar el sentido profundo de esta noción.

DERECHO DE AUTOR. DERECHO A LA CREATIVIDAD

Sobre el tema de la creatividad encuentro en Platón un doble frente de su dinámica. En su obra Las Leyes aparece un texto muy significativo sobre lo que quiero decir, y que también puede ser oportuno para algunos planteamientos actuales sobre el derecho de autor, que soy partidario de defender, pero sin llegar al extremo de ignorar la naturaleza del universo artístico reduciéndolo a un producto meramente comercial y cosificarlo atando al propio artista del que se desconoce su derecho a la creatividad como acto implicado en la historia del arte.

La noción de creatividad podría desarrollarse como una fuente de recuperación y de resistencia al estudiarla  históricamente. Recojo un texto de Platón:

“Ate.- Ya sabes que, así como la ocupación de los pintores no parece tener fin en relación con las distintas figuras, antes bien, dando color o quitándolo, o como quiera que llamen a estas cosas…resulta enteramente como si jamás pudieran cesar de embellecerlas en un punto en que lo pintado no admitiera ya mejora en cuanto a hacerse más bello y más vivo…” (Platón, Las Leyes, VI 769, a)

El DERECHO A LA CREATIVIDAD que reivindicamos puede entenderse como un desarrollo  inteligente y responsable del derecho a la libertad de expresión. Pero también como una exigencia.

Para ilustrar ese doble frente señalado en la dinámica de Platón puede ser muy oportuno recordar otro texto suyo de Las Leyes sobre la unidad necesaria de una sociedad:

“En una ciudad que no quisiera verse aquejada del más grave mal, cuyo nombre correcto sería el de la escisión más bien que el de la sedición, no haya en ninguno de los ciudadanos ni extrema pobreza ni tampoco grandes riquezas, pues tanto la una como la otra engendran aquello; resulta, pues, forzoso que ahora el legislador indique un límite para uno y otro estado”. (Las Leyes, V 744 d)

Es cierto que nada tiene esto que ver con un “liberalismo canalla”, como diría alguien. Así que tales canallas pueden incluir en su programa eliminar a Platón, aunque para ello precisen incrementar la ignorancia, la brutalidad y la disolución social. ¿No fue en este contexto cuando pidió G. Bueno desde Asturias al político que no le quitaran a Platón? Se refería Bueno a los programas educativos.

La creatividad puede presentarse como un derecho. Pero también como exigencia. La cita de otro texto de Platón puede ser ilustrativa:

“…es necesario que todo hombre y todo niño, toda persona libre o esclava, varón o hembra y la ciudad entera no cese de cantarse y embelesarse a sí misma con esas cosas que hemos referido cambiadas en algún modo constantemente y ofrecidas en total variedad, de modo que los cantores tengan una cierta insaciabilidad y gusto por los himnos…” (Las Leyes, II 665, c)

¿Qué himno se canta hoy en España? No reduzcamos España a una marca.

La creatividad enlaza en Platón para tener sentido con la necesidad de mejorar. Pero tiene también relación con la forma de la sensibilidad humana que reclama el cambio para cumplir con su forma de ser dirigida a captar la realidad en su dimensión móvil y viviente. Ya he señalado que Platón me parece tensa su pensamiento entre varios polos cuya síntesis procura. Hago un paréntesis:

CONSISTIR HUMANO Y ARTE

Podemos llegar a una concepción del consistir humano de forma dialéctica en el sentido platónico, aunque no seamos platónicos, al exponer nuestra perspectiva actual:

Ante  “lo que es”, el ser humano consiste en “ser-cuando”.

Se advierte así que el tiempo como historia penetra en su forma la consistencia del hombre. ¿No será el arte  huella del consistir  humano?

¿No tendremos la oportunidad de dejar una luminosa huella humana de nuestro tiempo en la profundidad de esta caverna como pudieron hacer ya nuestros antepasados prehistóricos? ¿No es así como encontramos el arte? ¿No es esto también discurrir? Discurrir se refiere a cierta dinámica creativa que puede enlazar arte y pensamiento al entender el arte como hueya.

CREATIVIDAD. UNA VOZ DE NUESTRO TIEMPO

Con la creatividad estamos con una voz que incesantemente encontramos en la vida cotidiana, por las calles o mirando los periódicos. Por ejemplo, 19 de enero del 2017, leo en La Nueva España un reciente artículo del Arzobismo de Oviedo, Jesús Sanz Monte:

“Este año coincide con la conmemoración del 5º centenario del comienzo del luteranismo, cuando Martín Lutero clavó sus noventa y cinco tesis en la puerta del castillo de Wittemberg. Era el inicio de la división del cristianismo en occidente…Nos unimos a esta intención…por la unidad de entre cristianos, siendo fuertes y creativos…”

Sin renunciar a la actitud crítica que adopta la filosofía, no oculto mis preferencias por el ecumenismo con el que también sintoniza el texto de la carta anteriormente citada. Se trata de una propuesta que enlaza también con ese comunicacionismo que formula un anhelado diálogo entre civilizaciones. Son planteamientos que reclamaría la propia inteligencia del tiempo que ahora corre ¿Comparte Trump, el ya actual Presidente de los Estados Unidos de América esta actitud? En esta cuestión, lo determinante políticamente son los hechos y la inspiración. Pero la globalización parece ya un contexto obligado para todos.


GUILLERMO MENÉNDEZ DE LLANO MENÉNDEZ

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación

Es jefe del Departamento de Arte y Filosofía

en la Asociación de las Artes Visuales de Asturias

 

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CREATIVIDAD- 8. UN TEMA DENUESTRO TIEMPO

INSPIRACIÓN

En  ”Creatividad. Tema de nuestro tiempo”, fueron apareciendo apuntes históricos sobre la inspiración en Grecia, y después del fallecimiento de Fidel Castro en Cuba, me sorprendió escucharle decir en uno de los documentos que se trasmitieron recordando su biografía que era preciso para el gobernante lúcido valorar también la inspiración. Es obvio que no estamos ante una cuestión históricamente cancelada.

Con la inspiración, por algunos textos clásicos se abre el aire como forma en la naturaleza a una dimensión divina o universal. No sorprende  que en Platón aparezca también incorporado este “elemento” a su discurso, porque su filosofía se presenta como visión de conjunto o dialéctica, y siempre para superar la locura.

LOCURA, ARTE Y VINO

Recojo un significativo texto platónico: “…lo que por mi parte sé es que ningún ser vivo nace con la calidad y grado de inteligencia que le corresponde tener en su madurez; y en todo este tiempo en que aun no ha logrado su propia discreción, está todo él loco y gusta desacertadamente; y en cuanto llega a tenerse en pie, salta también sin orden ni concierto……este fue el principio de la música y de la gimnasia…..este mismo principio nos dio a los hombres el sentido del ritmo y la armonía y, entre los dioses nos lo había sugerido Apolo, las Musas y Dioniso….y por lo que respecta al vino, dice la versión de los otros que fue dado como venganza contra los hombres para que nos aloquemos, pero nosotros (afirmamos) que (el vino) se dio para todo lo contrario, para que adquiriésemos el pudor del alma y la salud y la fuerza del cuerpo. (Las Leyes II 672 b, d)

Advierto que el vino es un elemento central de la eucaristía en el rito católico. Platón ¿es un antecedente histórico que  puede servir para una lectura esencial del cristianismo?

SENTIDO DE LA HISTORIA.

Un importante sentido de la historia como investigación del pasado puede consistir en la posibilidad que nos ofrece de adquirir una luminosa perspectiva del presente para orientar nuestras decisiones al no poder desconocer el futuro en su estructura. Platón tampoco desconoce la forma histórica del tiempo, y esta conciencia le impulsará a ubicarse en el acontecer con un propósito de fecunda perduración. Aquí es donde figura el sentido de  su apuesta por la visión de conjunto, por la razón y por la filosofía. Aunque, cuando señalamos en el discurso platónico el protagonismo de la razón o la persecución de lo razonable, una lectura por ejemplo de su obra “Las Leyes”, podrá recordarnos que el sentido de toda su construcción con las ideas se ofrece como un templo que haga posible el amor. Todavía al llegar al libro IV  de Las Leyes podemos encontrar textos como el que recojo aquí: “Del mismo modo, el dios, que verdaderamente amaba a los hombres, puso al frente de nosotros un linaje mejor que el nuestro….que cuidó de nosotros…”, (Las leyes, IV, 712, e)

Como si fuera un eco, no es difícil que se acerque a la memoria un central tema del cristianismo cuando reza que tanto amó Dios al mundo que le envió a su único hijo. No deja de asómbrame esta evocadora comunicabilidad de los textos platónicos y del cristianismo que los incorpora.

ALTURA DEL MOMENTO Y ALTURA DEL TIEMPO

Sobre el tema de la historia, apuntó Ortega y Gasset la noción de “altura del tiempo” para señalar a cada generación la necesidad de alcanzarla. Pero tal vez convenga distinguir entre altura del momento y altura del tiempo. En España, esta distinción podría ser clarificadora para diferenciar las perspectivas de 1978 en el momento de la transición política, del consenso, y la que se precisa en este periodo nuevo, del diálogo, que se abre en el 2016.

Con el 78, en España se logró estar a la altura del momento. Se iniciaba el fin de una España hermética. Pero es a una nueva generación a la que le corresponde ya estar a la altura del tiempo. Pienso que este es el desafío que tiene ahora principalmente la corriente que se denomina Podemos. Aunque la nueva generación la formarán los que sepan estar a la altura del tiempo, sin que los referentes biológicos determinados por la fecha de nacimiento supongan ninguna garantía en esta página. Hablamos de afirmar una España abierta.

LA NO EXISTENCIA DE DIOS

La luz sea otra referencia privilegiada en la teoría platónica como cauce de su metafísica. Estamos ante un relato que vuelve a recordarnos el imaginario hebreo. Abro el ejemplar que tengo de la biblia y en el capítulo I de Génesis se ve cobra al principio un significado especial la aparición de la luz para superar el vacío de la tierra:

Y dijo Elohim “Haya luz”, y hubo luz. Vio Elohim que la luz era buena.

En la Biblia, la luz queda asociada en el proceso creativo al valor ético del bien. ¿No estamos aquí ante un discurso que puede evocar la dialéctica platónica? ¿No estamos también en el sendero que nos lleve más allá de la “existencia” y ser realidad auténtica?  ¿Podríamos encontrar en la naturaleza de la luz ese punto que se abre desde ella misma como existencia a lo que nosotros podríamos denominar infinito o Dios?

En tal contexto decir que Dios no existe, lejos de negar su realidad significaría su afirmación. ¿Fue este el sentido del supuesto ateismo de G. Bueno?

Me explico. Una tarde, en las entonces famosa tertulia de Los Manzanos de Gijón, le escuché a G. Bueno decir, mientras me miraba fijamente: “Dios no existe”. Pero me dejó claro por su expresión que no estaba diciendo algo simple. Creo que en el comentario anterior me aproximo a su intención.

¿No será la negación un modo de aproximación a la verdad?

Estas reflexiones toman forma después de que en un aula de fotografía se presentara cierta escala. Dejo el tema como otro objeto de estudio próximo para relacionarla con la luz.

Guillermo Menéndez de Llano Menéndez

 

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CREATIVIDAD- 7. UN TEMA DE NUESTRO TIEMPO

HISTORIA Y SENTIDO DE LA LEY. LA FILOSOFÍA

DIONISO es una de las divinidades que Platón menciona. Recuerda la historia de Egipto, aunque incluso aquí, con Platón, la ley no pierda su elevado puesto. Esta relevancia de la ley no dista de la figura de Moisés, icono del pensamiento hebreo que también nos lleva hasta Egipto.

Tampoco será casual que en la tradición evangélica el cristianismo se presente como forma que consuma el sentido de la ley al declarar que la ley está al servicio del hombre y no el hombre al servicio de la ley. Esta plenitud de sentido que adquiere la ley con el cristianismo ¿no justifica que por nuestra parte hayamos marcado un calendario tomando como referente el nacimiento de Jesús, anunciado con un mensaje de paz a todos los hombres? Su propuesta de universalidad o plenitud de la inteligencia se hace explícita. La referencia a las olimpiadas queda en este contexto como un eco histórico que tiene parte de una memoria en nuestra tradición. ¿No estamos habitando en la estela de una tradición milenaria? Es precisamente por ella, con ella, y para iluminarla, como la filosofía se desarrolla. Veamos un oportuno texto platónico:

“…¿No estableceríamos, ante todo, por ley que los niños no probaran el vino hasta los dieciocho años, enseñando que no conviene echar fuego al fuego ni en el alma ni en el cuerpo antes de que aquellos vayan a emprender sus labores, y que hay que precaver así el arrebatado temperamento de la primera edad? Dispondríamos después que hasta los treinta años gustaran el vino moderadamente, pero que el joven se abstuviera en absoluto de la embriaguez y de prodigar la bebida; que, al entrar en los cuarenta, holgándose en las comidas comunes, llamase e invitase a los dioses, y especialmente a Dioniso, a lo que es al mismo tiempo rito y recreo de los ancianos; aquello que él dio a los hombres como eficaz remedio de la sequedad de la vejez, de tal modo que nos rejuvenecemos con él por el olvido de la pesadumbre, y se ablanda el carácter de nuestra alma dejando su dureza como el hierro que, puesto al fuego, se…hace más dúctil. Así, pues, colocado en esta disposición ¿no se presentaría…cada viejo con más ánimo y menos vergüenza a cantar? “. (Platón en Las Leyes, II 666 a, b, c)

OTRA EDAD

No parece imposible encontrar en el texto anterior un eco de la cultura egipcia, ni puede pasarnos desapercibido el encabezamiento de esta idea con la ley. ¿Es así como Platón deja entrar a Dioniso en el templo de la nueva Grecia que diseña formando un conjunto dinámicamente equilibrado con las Musas y Apolo para unirse al canto, a la animación, a la armonía, a la inteligencia, a la inspiración y a la creatividad distanciada de la embriaguez? ¿No se abre así otra edad?

¿UN BIG BANG DE LA CULTURA?

Pensaría que la cultura es como otra masa dinámica gestada con un gran estallido a partir de un punto original reproduciéndose en el nivel simbólico el expansivo dinamismo del Bing- Bang cósmico. Las diferencias y distancias entre culturas serían expresión de este crecimiento. El diálogo entre culturas ¿no tendría que reconocer este proceso de diferenciación como un enriquecimiento del universo simbólico? La toma de conciencia de su sentido ¿no serviría para el perfeccionamiento de sus formas con la iluminación de la ética? ¿No nos serviría una perspectiva científica para evitar un trágico y destructivo –también autodestructivo- choque de civilizaciones? Incorporo este esquema al “comunicacionismo” plateado en el Dinamorfismo Filosófico.

SOBRE CATOLICISMO Y CRISTIANISMO. CIRCUNSTANCIAS Y PRINCIPIOS

Cuando se habla de cristianismo, es posible que en España sea oportuno recordar que cristianismo y catolicismo son nociones distintas. El nacional-catolicismo que el franquismo selló a sangre, lágrimas y fuego con su victoria, podría estar determinando todavía algunas conciencias. Recuerdo que G. Bueno en el coloquio de un congreso, al responder a cierta cuestión que le abrí sobre cultura, puntualizó sobre el catolicismo que su influencia se había limitado al Mediterráneo a pesar de su pretendida universalidad. ¿Solo fue una exageración? Se trata de una cuestión todavía candente que podría llevarnos hasta el imperio romano, y desde aquí hasta Grecia y concretamente hasta Platón ¿Es casual que el orden constitucional sea tan relevante en nuestras políticas? Y en este contexto ¿cómo interpretar la apelación a un orden supra-constitucional  al que acudió la autoridad eclesiástica en España para justificar  acuerdos con el Estado considerados por algunos como solo privilegios? Sería en España muy útil que se diferenciara bien entre situaciones o circunstancias y principios. A pesar de todo lo que pese, y después de estas últimas elecciones a la presidencia, los Estados Unidos de América podrían ser un referente clarificador del orden constitucional en las repúblicas modernas.

CREADOR- CREACIÓN ¿CONJUGACIÓN DE GÉNEROS?

Advierto que si “la ley” tiene en el español género femenino, el término “el derecho” lo tiene masculino. “Ley y orden” es el titular de una serie que recientemente encontré en un canal de TV. Otra vez la dialéctica masculino-femenino. ¿Podríamos encontrar en el  español una especie de conjugación de los géneros? ¿Solo en español? ¿Expresaría esta conjugación una jerarquía? ¿Sería mejor no presuponer nada?  Sin precipitarnos a sacar conclusiones, advirtamos cómo “árboles” tiene género masculino, y que “las frutas” son femenino. Por ejemplo, naranjo-naranja, manzano-manzana, castaño-castaña, cerezo-cereza…etc. ¿no tiene esto ningún significado? También “creador” es masculino, pero creatividad o “creación” es femenino ¿No podríamos considerar lo masculino y lo femenino como polaridades de cierta unidad ?

A propósito de los géneros, es preciso no olvidar que ni Dioniso ni Apolo son las únicas figuras que cuentan en el escenario platónico. También están las Musas como fuente de inspiración y de creatividad. ¿Es Platón el profeta de otra edad?

Guillermo Menéndez de Llano Menéndez.

Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación

Jefe del Departamento de Arte y Filosofía en la Asociación de las Artes Visuales de Asturias

 

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CREATIVIDAD-6  UN TEMA DE NUESTRO TIEMPO

ARTE COMO ATMÓSFERA

Platón trata al final de La República el tema del arte desde la perspectiva de la idea como realidad básica. Su discurso plantea una ruptura con las tradicionales formas educativas de Homero. Esta es la perspectiva de su argumento. Pero hay una idea en este Libro Décimo de la que me distancio: Platón utiliza el símil del espejo al referirse al dibujo como “ser en el espejo” para presentarlo como imagen imitativa. Sin embargo, entiendo yo el dibujo y en general  las artes como “ser espejos” más que como ”ser en el espejo”. Platón al buscar una ruptura con Homero, quedó atrapado por la forma artística del propio Homero y su carácter supuestamente imitativo. Este es su límite.

En nuestro planteamiento, no se rechaza la razón y admitimos el protagonismo de su movimiento al hacer filosofía, pero suponemos que el arte sin ser contrario a la razón, tiene su propio estado de realidad o autonomía como “ser espejo”. Se entendería el arte como “atmósfera de la razón” al desarrollar su propia lógica.

JUGAR A JUGAR

Platón habló de tomar la razón como fuente de inspiración. Para conocer el giro histórico que opera convendría recordar lo que por inspiración se había tenido. Pero antes  abordaré algún aspecto del discurso platónico como forma de juego.

Advierto que Platón juega con las ideas respetando las reglas que la razón marca. En este sentido, podría decir que sabe “utilizarlas” recordando un precepto que G. Bueno hizo llegar a sus alumnos entre los que me contaba. Aunque G. Bueno nunca quiso convertir la filosofía en un juego, lo cierto es que sabía jugar con las ideas –utilizarlas- con una agilidad sobresaliente. De aquí que algunos de sus alumnos lo hayan considerado en ocasiones un “mutante”. En este sentido, no tenía una distancia tan marcada con el espíritu orteguiano cuando quería Ortega quitarle al pensamiento su carácter plúmbeo y darle las alas que precisaba en su circunstancia para entrar en la modernidad. Ortega apelaba al carácter lúdico del pensamiento queriendo evitar que las ideas se convirtieran en creencias como fuente de un dogmático inmovilismo.

La relación que establezco entre G. Bueno y Ortega es puntual. ¿No llegó Bueno a recomendar que en el discurso filosófico  no apareciese el término “vida”? ¿No marcaba así G. Bueno una clara distancia con Ortega? ¿No lo eran sus propios tiempos?  Es una cuestión que podrán señalar los que estudien su materialismo filosófico. Aunque no olvido que en unas palabras que pronunció después de una cena dijo: “Estaré con vosotros hasta que me muera”. No era aquello filosofía, pero sí su poesía.

De Bueno recuerdo la preferencia que en sus cursos señaló por Platón frente a Aristóteles y la escolástica. ¿No se “escaqueaba” Bueno en sus lecciones de la referencia a la escolástica aristotélico tomista que era el marco señalado por el nacional catolicismo que le tocó vivir, aunque no lo compartiera? ¿No es precisamente este querer librase de la tradición escolástica lo que buscaba Ortega en su última obra sobre la idea de principio en Leibniz? Otro punto este de unión entre Bueno y Ortega, aunque Spinoza vuelva a marcar sus bifurcaciones.

El tema del juego por mi parte lo he tocado ya varias veces, aunque no estoy seguro de haber sido siempre bien comprendido como cuando llego a hablar de “jugar a jugar” con la intención de formular metafóricamente una estrategia de la conducta humana inteligente ya sea política o filosófica. Ahora, estamos con la perspectiva del Dinamorfismo Filosófico.

Pero en Platón el razonamiento no es contrario a la fabulación y apela a ella para hacerse pedagógicamente eficaz. Son momentos en los que la inteligencia de Platón parece desdoblarse con la máscara de otro personaje. El final de su obra La República es un magistral ejemplo de este recurso a la vez que trata el tema de la necesidad, de la libertad, de la responsabilidad y de la esperanza para recomendar el cultivo de la filosofía como garantía de éxito. Con ella el ser humano pueda alcanzar su propia vida y ser feliz:

“Así un hombre, que cada vez que volviese a este mundo, se aplicase constantemente a la sana filosofía…..sería muy probablemente….no solo feliz en la tierra, sino también en su viaje a este mundo…”

En su obra La República fueron también apareciendo con insistencia los términos justicia y virtud. También se apeló a la solidaridad. Habló de libertad, de responsabilidad y de realidad hasta considerar la filosofía como medicina del alma por lo que llega a hablar de filosofía sana para distanciarse de lo insano.

El concepto de creación sigue latiendo como tema subterráneo en las disquisiciones que vamos haciendo. Creación e inspiración son términos históricamente enlazados.

INSPIRACIÓN

Recordemos que Apolo tuvo en Grecia bajo su invocación a la poesía y a la inspiración profética, como dos mundos próximos, en no menor relación que con la denominada poética de Dioniso, el Dios de la embriaguez, de la pasión frenética, de la catarsis colectiva, aunque eran las Musas, las diosas tutelares de la poesía, las que recibían las llamadas simbólicas de los poetas griegos. El poeta era considerado un individuo carismático y su instrumento más significativo era el canto, la palabra cantada. En Grecia fue el tracio Orfeo el símbolo del canto.

Será en Hesíodo cuando aparezca por primera vez la noción de inspiración en relación con la poesía. Consistiría en un soplo exterior que infunde al que lo recibe cierta potencia interna. En Homero ya los dioses insuflaban el coraje y hasta el pensamiento. En Demócrito también aparece el sagrado soplo que el alma del poeta recibe quedando habitado por el dios, en un estado de especial entusiasmo provocando al máximo su capacidad creadora.

No estamos con la creatividad ante un tema que podamos cancelar sin consideración. Continuará.

Por Guillermo Menéndez de Llano Menéndez

Jefe del Departamento de Arte y Filosofía

en Asociación de las Artes Visuales de  Asturias

es Doctor en Filosofía y Ciencias de la Educación

 
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